Buscador

lunes, 12 de septiembre de 2011

No sabemos lo que tenemos...

... Hasta que lo perdemos. ¿A quién no le ha pasado eso alguna vez? Vivimos el día a día, y muchas veces no apreciamos lo que tenemos, simplemente vemos el valor de las cosas cuando ya no las tenemos.
Podemos tener muchas cosas buenas, pero nos acomodamos en lo bueno. Parece ser que sólo nos damos cuenta de que las cosas se han acabado cuando son negativas. Le damos la importancia a lo malo cuando ocurre, y respiramos con alivio ante el final de lo malo. Pero... ¿y lo bueno? Lo bueno se recibe con ilusión, pero cuando nos mantenemos con ello, no parece que lo disfrutemos. Nos acomodamos y lo dejamos estar.
Hasta que se acaba. Cuando se acaba lo positivo que tenemos en nuestra vida, entonces reaccionamos (cuando a veces ya es tarde). Nos damos cuenta de lo que hemos perdido e intentamos recuperarlo. Hay veces que para eso ya es tarde, porque ya no es posible tenerlo de nuevo.
Por eso, hay que cuidar aquello que nos da beneficios, lo que nos suma a nuestra vida.
Hay que mantener la amistad latente, no alejarse de los amigos y ofrecer una mano a aquel que merece confianza. Un amigo de verdad siempre va a estar ahí, y nunca va a fallar a nadie.
Debemos estar cerca de la familia, un familiar siempre tendrá un vínculo contigo, y también va a ayudarte al igual que lo hace un amigo.
El amor... Qué decir de ello. Aunque no lo considero tan importante como la familia o un amigo (un amigo es para siempre, y un amor no sabes cuánto va a durar), el amor también es importante y beneficioso si se sabe llevar bien.
También hay que saber llevar bien otras cosas que en su justa medida son buenas, como puede ser el ocio.
La vida también tiene esas pequeñas cosas que ocurren de vez en cuando y que son buenas. Hay que saber cuidarlas.
Mantén bien todo aquello que es bueno en tu vida. Te hará la vida más llevadera.

No hay comentarios:

Publicar un comentario